Casi la mitad de los de los consumidores cambia de marca cuando no encuentra el producto que busca
La elevada disponibilidad de productos en los lineales permite a la distribución española materializar cerca del 96% de sus ventas potenciales de gran consumo. Así se desprende de los últimos datos del Barómetro OSA, elaborado por AECOC en colaboración con NIQ, que sitúa en el 95,7% la disponibilidad media de los productos en los establecimientos durante el primer semestre del año.
En consecuencia, únicamente el 4,3% de las oportunidades de venta se pierde porque el artículo que busca el consumidor no está disponible en el momento de realizar su compra.
Las roturas de stock tienen, sin embargo, un impacto directo en el comportamiento del consumidor. Según los datos de AECOC Shopperview, en tres de cada diez compras el cliente echa en falta algún producto. Cuando esto sucede, el 48% opta por comprar el mismo producto de otra marca, mientras que un 26% decide aplazar la compra hasta su próxima visita al establecimiento.
Además, un 16% termina adquiriendo un producto diferente al que tenía previsto comprar y un 11% opta por buscar el artículo en otro establecimiento.
Los productos capilares, verduras congeladas y yogures, entre los más disponibles
El análisis de AECOC y NIQ muestra diferencias significativas entre categorías. Los productos destinados a tratamientos capilares, como champús y acondicionadores, las verduras y hortalizas congeladas y los yogures registraron los mejores niveles de disponibilidad durante el primer semestre.
En el extremo contrario se encuentran la cerveza, la leche y las bebidas refrescantes, que presentan niveles de disponibilidad inferiores a la media del conjunto del gran consumo.
Por secciones, los datos correspondientes a junio sitúan a droguería y perfumería a la cabeza, con una disponibilidad del 98,2%, seguida de productos frescos y congelados, con un 97,9%, y alimentación envasada, con un 97%.
La sección de bebidas continúa registrando el nivel más bajo, con una disponibilidad del 92,8%, aunque mejora ligeramente, en 0,1 puntos porcentuales, respecto al mismo periodo del año anterior.
Las promociones concentran casi un tercio de las ventas perdidas
El Barómetro OSA también analiza la relación entre las promociones y las roturas de stock. El informe señala que el 31% de las ventas perdidas como consecuencia de productos agotados estuvo relacionado con promociones.
El porcentaje se mantiene en el mismo nivel que durante el periodo equivalente del año anterior, lo que pone de manifiesto la necesidad de realizar una adecuada planificación de la demanda y del aprovisionamiento cuando se desarrollan campañas promocionales.
Una previsión insuficiente ante un incremento puntual de la demanda puede traducirse en falta de producto en el lineal y, en consecuencia, en una pérdida de ventas y en un cambio de marca por parte del consumidor.
España lidera la rapidez en la reposición
El estudio también mide el tiempo que necesita la cadena de suministro para recuperar la disponibilidad de un producto después de una rotura de stock. En junio de 2026, el plazo medio se situó en 2,8 días.
Los datos muestran además una evolución positiva en el ámbito internacional. Ningún país analizado registra actualmente una duración media de los episodios de fuera de stock superior a cuatro días, lo que refleja una mayor capacidad de respuesta y una progresiva homogeneización entre los principales mercados.
España se mantiene como el país con mayor rapidez en la reposición de productos en el punto de venta, por delante de Estados Unidos, Francia y Reino Unido, cuyos plazos medios se sitúan alrededor de los cuatro días, frente a los 2,8 días españoles, según los Barómetros Internacionales disponibles de NIQ.
Un observatorio sobre más de 41.000 referencias
AECOC impulsa desde 2019 el Barómetro OSA, un observatorio destinado a analizar la disponibilidad de productos en los establecimientos de gran consumo y cuantificar el impacto económico de las roturas de stock.
El estudio se basa en información diaria de ventas correspondiente a 30 categorías de productos, que agrupan más de 41.000 referencias comercializadas en 1.800 establecimientos pertenecientes a ocho distribuidores.
Los resultados reflejan así la importancia de garantizar la disponibilidad en el punto de venta, especialmente en un contexto en el que casi la mitad de los consumidores opta por cambiar de marca cuando no encuentra el producto que tenía previsto adquirir.