El calor afecta al viñedo
* Patricio Simó.
Después de haber realizado la poda, seguimos con los tratamientos para la viña. Esta madrugada Rafa ha hecho el tercero con productos para el mildiu, el oídio, la polilla y el mosquito verde. Ha estado toda la noche tratando. De madrugada es la mejor hora para tratar los viñedos fuera de las horas de calor. Los tratamientos son mucho más efectivos con temperaturas bajas.
Este año hemos despuntado las parcelas con más fuerza como el cabernet, con lo cual el producto penetra mejor. Se han visto casos de mildiu en algunas parcelas de la finca y me consta que ha sido algo bastante generalizado este año por las condiciones meteorológicas favorables de humedad, pero el calor ha ayudado a parar la enfermedad. Las manchas características del mildiu que he podido ver en las hojas están secas. Pero aún así hay que seguir con los tratamientos preventivos. Hablando el otro día con mi amigo y vecino Mauro Matarredona me comentaba que ve la viña algo parada y con el grano pequeño. Arrastramos una sequía importante y aunque este año ha llovido más sería bueno que cayera algo más de agua para que la uva engorde.
El inicio del calor ha comenzado antes, con un mes de junio con temperaturas muy elevadas que han acabado afectando al viñedo. Quitado de algún caso de mildiu, la uva está en general sana. En pocos días comenzará el envero que es cuando la uva cambia de color y marca el inicio de la maduración. Las uvas comienzan a acumular azúcares. Es un proceso clave.
La tintorera de casa es la que más floja está, a pesar de ser una variedad que trabaja bastante bien y es bastante regular. Aún no ha recogido el estiércol que le tiramos el año pasado. Quedan unos meses cruciales para el viñedo. A dos meses de la vendimia, algo menos para las variedades blancas que se recogen a primeros de agosto, los agricultores seguimos pendientes del tiempo con un ojo puesto en el móvil y el otro en el campo.
Se han anunciado tormentas para estos días, que si vienen acompañadas solo de agua serían perfectas. Pero solo oír de tormentas, ya nos pone a muchos nerviosos por el riesgo de que caiga piedra. En junio cayó algo de granizo en Fontanars dels Alforins y la Font de la Figuera, afectando a parcelas de viña, almendro y olivar.
La floración del olivar fue espectacular esta primavera como la del almendro, pero por diferentes motivos, en el almendro fue el agua que lo pilló en plena floración, y en el olivo han sido las altas temperaturas del mes de junio, se ha echado a perder una cosecha que pintaba muy bien. El cambio climático reducirá los rendimientos de manera significativa. En el caso de la picual se habla de un 83%. El cambio climático ya está pasando factura al campo español. Cada año se pierde el 6% del valor de la producción, más de 550 millones de euros, según un estudio de COAG.