LA UNIÓ alerta de un repunte del ‘cucat’ en los arrozales valencianos y pide revisar el control biológico de esta campaña
La Unió Llauradora ha alertado del repunte de la incidencia del ‘cucat’ o barrenador del arroz (Chilo suppressalis) en diferentes zonas productoras de la Comunitat Valenciana. Los agricultores ya están detectando daños y una merma del cultivo, una situación que podría agravarse durante las próximas semanas si no se adoptan medidas correctoras.
La organización agraria quiere dejar claro que no cuestiona la técnica de confusión sexual utilizada para combatir esta plaga. Al contrario, considera que el control biológico mediante feromonas ha demostrado durante años una elevada eficacia en los arrozales valencianos y ha permitido reducir de forma muy significativa la necesidad de utilizar tratamientos insecticidas.
Precisamente por ello, LA UNIÓ considera necesario analizar qué ha ocurrido esta campaña y qué cambios se han producido respecto al sistema de control utilizado en años anteriores, especialmente después de que productores hayan trasladado a la organización problemas relacionados con la colocación y permanencia de los difusores.
Según explican los arroceros, este año se habría modificado tanto el sistema de instalación de los dispositivos como la empresa encargada de suministrar los difusores de feromonas. Los agricultores señalan que algunos dispositivos no habrían quedado correctamente instalados o habrían desaparecido, lo que podría haber reducido la cobertura efectiva en determinadas parcelas.
Otro de los cambios señalados por el sector afecta al momento de colocación. Mientras en campañas anteriores los difusores se instalaban una vez sembrado el arroz, este año se habría optado por una distribución diferente, con dispositivos colocados antes y durante la siembra. LA UNIÓ considera que este cambio debe ser objeto de una evaluación técnica rigurosa para determinar si puede estar relacionado con la mayor incidencia de la plaga.
215.000 difusores para proteger el arroz valenciano
El pasado año, el conseller de Agricultura, Miguel Barrachina, presentó la campaña de protección biológica frente al ‘cucat’ con el objetivo de cubrir el 100 % de la superficie de arroz de la Comunitat Valenciana.
La iniciativa contó con una inversión anunciada de 420.000 euros y contemplaba la instalación de unos 215.000 difusores en 15.600 hectáreas de arrozales del Parque Natural de l’Albufera, la Marjal de Pego-Oliva y las zonas de La Llosa y Xilxes.
Sin embargo, LA UNIÓ señala que este año no se ha dado a conocer públicamente una información similar sobre la campaña, pese a la importancia que tiene este sistema para la sanidad vegetal del arroz valenciano.
La técnica de confusión sexual consiste en distribuir feromonas específicas por el cultivo para dificultar que los machos localicen a las hembras y, de este modo, interrumpir el ciclo reproductivo de la plaga. Se trata de una alternativa sostenible al uso de insecticidas, ya que no afecta a otros insectos beneficiosos ni deja residuos.
La campaña presentada el pasado año estimaba una reducción del uso de productos fitosanitarios del 99,2 %, lo que pone de manifiesto, a juicio de LA UNIÓ, la importancia de mantener un sistema de control biológico eficaz.
Daños ya visibles en algunas zonas
Los agricultores de zonas arroceras como Cullera ya están observando daños y una merma en el cultivo como consecuencia de la incidencia del ‘cucat’. La presencia de la plaga también comienza a detectarse en otras áreas productoras, por lo que la organización agraria considera necesario actuar antes de que el problema se extienda y genere mayores pérdidas económicas.
LA UNIÓ reclama a la Conselleria de Agricultura que realice una comprobación urgente sobre el terreno de la correcta colocación y permanencia de los difusores, especialmente en aquellas zonas donde los productores han detectado una mayor presencia de la plaga.
Asimismo, pide que se analicen las causas de las incidencias comunicadas por los agricultores y que se adopten medidas correctoras si se confirma que los cambios introducidos esta campaña han reducido la eficacia del sistema.
“Una inversión importante no garantiza por sí misma el control de la plaga si los dispositivos no están correctamente distribuidos o no permanecen en el campo durante el periodo necesario”, advierte la organización agraria.
El arroz afronta además otros problemas fitosanitarios
LA UNIÓ recuerda que el sector arrocero valenciano afronta también otros problemas de sanidad vegetal. La organización ya ha reclamado herramientas eficaces para combatir enfermedades como la Piricularia y ha advertido de las dificultades que está generando la retirada de determinadas materias activas sin que existan alternativas suficientemente eficaces.
En este contexto, considera especialmente importante que las soluciones de control biológico disponibles para el sector funcionen correctamente y se adapten a las condiciones reales de cada zona productora.
LA UNIÓ insiste en que la confusión sexual constituye una herramienta de gran valor para el futuro del arroz valenciano, pero reclama que su aplicación sea rigurosa y que cualquier incidencia sea detectada y corregida con rapidez para evitar que los problemas de sanidad vegetal terminen convirtiéndose en pérdidas productivas para los agricultores.