AVA-ASAJA alerta de una “incidencia récord” de garrapatas en el campo y reclama medidas por el riesgo para la salud pública
La presencia de garrapatas en las zonas rurales de la Comunitat Valenciana se ha convertido, según denuncia AVA-ASAJA, en un problema creciente que afecta tanto a agricultores y trabajadores del campo como a sus animales de compañía. La organización agraria advierte de una “incidencia sin precedentes” y reclama a las administraciones medidas urgentes para frenar su proliferación.
Los datos facilitados por la Conselleria de Sanidad a AVA-ASAJA tras una solicitud formal reflejan que en 2025 fueron atendidas 4.451 personas en la Comunitat Valenciana por mordeduras o picaduras de insectos no venenosos y otros artrópodos no venenosos, categoría diagnóstica que incluye las picaduras de garrapata. La cifra supone una media de más de 12 atenciones diarias y representa un incremento del 7,8% respecto a 2024, cuando se registraron 4.126 casos.
Aunque todavía no se han publicado los datos correspondientes a 2026, AVA-ASAJA considera que este año podría alcanzarse una cifra récord, especialmente durante los meses de primavera y verano, y advierte de que la situación podría agravarse si no se adoptan medidas de control.
La organización agraria recoge el testimonio de agricultores que están sufriendo directamente esta proliferación. Es el caso de José Luis González, productor de Picassent, quien asegura haber acudido en tres ocasiones a urgencias debido a mordeduras de garrapatas.
“Llevamos unos meses echándonos repelente en los pantalones porque si no hay veces que sales del huerto lleno de garrapatas”, explica. Según relata, los agricultores deben extremar las precauciones incluso cuando permanecen poco tiempo en el campo y revisar la ropa y el cuerpo antes de entrar en casa.
González señala además que en los centros sanitarios recomiendan no retirar la garrapata por cuenta propia y conservarla, una vez extraída de forma segura por personal sanitario, por si posteriormente aparecen complicaciones que permitan identificar las enfermedades que pudiera haber transmitido.
Un problema que se repite en Castellón
La situación también preocupa especialmente en la provincia de Castellón. Roberto Vicent, responsable comarcal de AVA-ASAJA en la Plana Baixa, asegura que la problemática se viene produciendo desde hace varios años y que se ha intensificado durante las últimas campañas.
“Prácticamente todos los días van personas a los ambulatorios para que les quiten las garrapatas de la piel”, señala. La presencia de estos artrópodos aumenta especialmente a partir de la primavera, hasta el punto de que los agricultores aseguran que no resulta extraño encontrar garrapatas al sentarse o caminar entre parcelas.
La preocupación se extiende también a los animales que acompañan a los agricultores en sus explotaciones, especialmente los perros, que pueden sufrir picaduras y convertirse igualmente en huéspedes de estos parásitos.
Campos abandonados y fauna salvaje, entre las causas
AVA-ASAJA relaciona el aumento de las garrapatas con dos factores principales: la proliferación de vegetación y maleza en parcelas abandonadas y barrancos y el incremento de las poblaciones de fauna silvestre.
La organización señala especialmente a conejos y jabalíes, aunque también cita otras especies como cabras montesas, corzos y ciervos en las zonas interiores. Estos animales pueden actuar como hospedadores y favorecer la dispersión de las garrapatas por el territorio.
Ante esta situación, AVA-ASAJA reclama a las administraciones actuaciones coordinadas en materia agraria y medioambiental que permitan reducir tanto los refugios donde proliferan estos artrópodos como las poblaciones de fauna que contribuyen a su expansión.
Respecto a las parcelas abandonadas, la organización propone establecer mecanismos que faciliten su recuperación, alquiler o venta, así como impulsar la concentración de tierras mediante la aplicación de la Ley de Estructuras Agrarias.
Además, considera necesario establecer una normativa que obligue a mantener limpias de maleza las parcelas abandonadas, incluso cuando no sea posible recuperar inmediatamente su actividad agrícola. A su juicio, la acumulación de vegetación favorece no solo la proliferación de garrapatas, sino también la propagación de incendios y determinadas plagas.
Más control sobre jabalíes y conejos
En relación con la fauna silvestre, AVA-ASAJA reclama reforzar las medidas de control de las poblaciones de jabalíes, conejos y otras especies mediante un mayor impulso de la actividad cinegética, la instalación de jaulas-trampa y el apoyo económico de las administraciones a otras soluciones de control.
La organización agraria considera que el objetivo debe ser recuperar un equilibrio que permita compatibilizar la presencia de fauna silvestre con la actividad agraria y, al mismo tiempo, reducir los riesgos que la proliferación de determinadas especies y de los parásitos que transportan puede representar para la población y los animales domésticos.