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Pascual Prats (AEKAKI): “Los pedriscos han mermado casi un 40% la producción de kaki y estaremos en 240.000 toneladas o menos”

Texto: Jose Sanchis

Inmersos en una nueva campaña del kaki nos acercamos al estand de la Asociación Española del Kaki (AEKAKI) en Fruit Attraction, para hablar con su presidente Pascual Prats.

P.- Estamos ante una nueva campaña del kaki, ¿cuáles son las perspectivas?

R.- Hemos sufrido tres pedriscos: el 20 de agosto, 20 de septiembre y hace como unos 8 o 10 días. Han mermado la producción del orden de casi un 40% y estaremos ante unas 240.000 toneladas o incluso menos.

De los 340 millones que pretendíamos tener de potencial, ya de entrada ha bajado bastante. Hace una semana que hemos empezado a recolectar pero muy poco.

P.- Podría enumerar los principales problemas a los que se está enfrentando el sector...

R.- De momento el peor es el pedrisco. De normal, también falta de mano de obra, cada vez más cara, menos profesional, padecemos el aumento de costes por la guerra, por el Golfo, por todo. Todo el gasoil ha subido y a partir del gasoil sube todo en proporción. Los envases han subido, la Seguridad Social ha subido...

En fin, partimos ya de unos costes cada año más altos. Entonces, es un hándicap importante. Y luego está el problema de siempre, que son las plagas.

Contra las plagas, de momento, no tenemos suficientes productos fitosanitarios para luchar con ellas. Y los costes de producción nos suben también por el mayor uso de fitosanitarios, que encima no funcionan conforme deberían. Y luego hay otra cuestión, sobre todo en la Comunitat Valenciana, que es que hay una generación que ya está hacia atrás, se va jubilando y no hay continuidad.

P.- Pese a todos estos problemas que ha mencionado, el consumo vemos que crece cada año. ¿Cree que hay margen de crecimiento todavía?

R.- Está subiendo sobre todo en otros países. Aquí en España, todavía está en 750 gramos por cápita, sin variar en los últimos años.

Sí que es cierto, que en otros países como Alemania o Francia, parece que sí que está aumentando poquito a poco.

P.- La campaña que hacen de comunicación es bastante directa y señalan que cualquiera de la forma de consumo variedad es kaki, ¿qué objetivo tiene?

R.- Se patentó la marca Persimon por parte de las cooperativas y se puso ese nombre como un producto. Al principio la verdad es que esa comunicación estuvo muy bien, pero al final llegaba a la conclusión de confundir. Muchas veces tienes que explicarle a la gente que Persimon es un kaki, que la variedad es rojo brillante y que lo puedes comer de diferentes formas, blando o duro.

Con eso no se confunde. Por eso decimos en la campaña que se llama kaki en cualquiera de sus formas, blando, duro, Persimon, palo santo, sigue siendo un kaki. Más que nada porque la gente confundía y creía que era una variedad. La variedad es rojo brillante y se puede consumir de diferentes maneras.

P.- Las herramientas fitosanitarias para luchar contra las plagas, enfermedades del kaki cada vez están siendo más limitadas. ¿Es posible un futuro pese a estos condicionantes?

R.- La verdad es que no sé si es por el cambio climático, pero sí que llevamos unos cuantos años que cada vez hace más calor en octubre y noviembre. Entonces, ¿qué pasa? Pues que las plagas también lo notan y en vez de haber cuatro generaciones, por ejemplo, hay cinco porque con esas temperaturas, los bichos suelen crecer y tener más generaciones. Es bastante complicado y cada vez nos van quitando más armas, o sea que al final, la verdad que nos faltan armas para luchar. Tenemos que hacer las cosas muy, pero que muy bien, el agricultor tiene que ser muy profesional y sobre todo visitar las parcelas y tener mucho control de las plagas para intentar que los pocos productos que podemos utilizar, utilizarlos en un momento determinado para que podamos conseguir el máximo efecto.

Esas dificultades provocan que hayamos pasado o en los últimos cinco o seis años de unas  18.500 hectáreas cultivadas a 14.000 debido a las plagas, al minifundio y a la falta de relevo generacional.

P.- Pese a todas estas adversidades, ¿tiene futuro el cultivo del kaki?

R.-  Por supuesto que lo tiene, pero tiene que ser más especializado cada vez, ahora una parcela no la puede llevar un agricultor mayor porque ya se ha quedado un poco fuera de sitio. Necesitas la ayuda de técnico, de gente que te controle las plagas, que te mire campo por campo porque no se puede dar una receta para todos, tiene que ser una receta particular para cada uno. El papel de los técnicos que pisen mucho el campo o instruyan a los productores es muy importante para nuestro cultivo.