Caen un 63% en solo cinco años las pólizas de seguro de cereza contratadas en la provincia de Alicante
ASAJA Alicante ha alertado del fuerte retroceso que está registrando la contratación del seguro agrario de la cereza en la provincia, con una caída del 63,46% entre 2021 y 2026, una situación que, a juicio de la organización, evidencia que el actual sistema "ha dejado de responder a las necesidades reales de los productores" y pone en riesgo la continuidad de muchas explotaciones.
La organización agraria trasladó esta semana a la Conselleria de Agricultura la necesidad de impulsar una reforma profunda de la línea de seguro de la cereza y lamentó que las propuestas técnicas remitidas hace más de un año a la Entidad Estatal de Seguros Agrarios (ENESA) para el Plan 2026 no hayan sido incorporadas. Por ello, reclama ahora a la Generalitat que asuma estas reivindicaciones y las defienda ante el Ministerio de Agricultura, ENESA y Agroseguro.
ASAJA Alicante recuerda que la Ley de Seguros Agrarios Combinados de 1978 concibió este instrumento como una herramienta de política agraria destinada a garantizar la viabilidad de las explotaciones frente a las adversidades climáticas, y considera que ese objetivo se ha ido perdiendo con el paso de los años.
"La disminución de la contratación demuestra que el problema no es la falta de riesgo, sino que el seguro ya no ofrece una cobertura adaptada a la realidad del cultivo", sostiene la organización.
Entre las principales deficiencias detectadas, ASAJA Alicante destaca que el sistema de cobertura por heladas y lluvias no se ajusta a las características de las explotaciones de cereza de la provincia, donde es habitual cultivar variedades extratempranas, tempranas y tardías para alargar el calendario de producción.
El responsable del departamento de Seguros Agrarios de la organización, Antonio Gascón, considera que las valoraciones deberían realizarse por grupos varietales, teniendo en cuenta las diferentes fechas de floración y recolección, en lugar de evaluar conjuntamente toda la explotación.
Asimismo, denuncia que el sistema de individualización de coberturas en función de la siniestralidad de los últimos años está dejando fuera a numerosas explotaciones tradicionales de Alicante, que ya no pueden asegurar riesgos tan importantes como las heladas o la falta de cosecha derivada de condiciones meteorológicas adversas, quedando sin protección frente a estos episodios.
Pese a que la Comunitat Valenciana destina cerca de 35 millones de euros anuales a subvencionar la contratación de seguros agrarios, ASAJA Alicante considera que la Administración autonómica debe ir más allá de la financiación y exigir un modelo que resulte realmente útil para los agricultores.
La organización defiende recuperar los principios de universalidad y solidaridad con los que nació el sistema de seguros agrarios, especialmente en un momento crítico para la cereza alicantina, que acumula seis campañas consecutivas condicionadas por la sequía, los fenómenos meteorológicos adversos y el aumento de los costes de producción.
Riesgo para el cultivo y el medio rural
ASAJA Alicante advierte de que la pérdida de atractivo del seguro agrario incrementa el riesgo de abandono de las explotaciones. Cuando un productor deja de asegurar su cultivo porque las pólizas resultan inasumibles o no ofrecen una cobertura adecuada, queda completamente expuesto a cualquier siniestro climático.
Si una adversidad meteorológica provoca pérdidas importantes, muchas explotaciones carecen de capacidad económica para continuar su actividad, lo que acelera el abandono del cultivo.
La organización alerta de que esta situación también compromete el futuro de las comarcas de montaña del interior de Alicante, donde la cereza constituye una actividad económica esencial. El cierre de explotaciones supone una pérdida de empleo, riqueza, paisaje y población.
"Sin un seguro agrario eficaz, el futuro de la cereza alicantina y de los municipios que dependen de este cultivo queda seriamente amenazado", concluye ASAJA Alicante.