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Los ingenieros agrónomos valoran de forma positiva los cambios en las ayudas a las comunidades de regantes

El DOGV del pasado publica la Orden de la Conselleria de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural en la que se publican las bases reguladoras para la concesión de ayudas a las comunidades de regantes y otras entidades de riego, en relación con el fomento de la utilización racional del agua.

La nueva normativa y sus cambios se ve de manera positiva desde el Colegio Oficial de Ingenieros Agrónomos de Levante (COIAL). Además de apoyar todas las acciones de optimización del agua de riego, estas subvenciones avanzan en cuestiones de sumo interés, como la eficiencia energética, el carácter incentivador de las iniciativas que estructuren el conjunto de las explotaciones agrarias y la compatibilidad de los sistemas implantados con las distintas orientaciones productivas, como pueden ser los cultivos ecológicos.

Todas estas cuestiones son una clara apuesta por la ingeniería agronómica y, desde el COIAL piensan que "responden a los principios más elementales de la economía, pues servirán para propiciar sistemas flexibles y eficientes que permitirán adaptar las producciones a las demandas del mercado de una forma más rápida y competitiva".

También es un importante avance el hecho de que se potencia la transparencia en los procesos de contratación en el seno de las comunidades de regantes, ya que todo lo que aporta transparencia también ofrece seguridad y estabilidad.

Por poner alguna pega, el COIAL cree que el hecho de mantener su carácter plurianual implica un esfuerzo en la gestión y un coste financiero para las entidades de riego que no es pequeño. Aunque puede deberse a las restricciones presupuestarias, es una cuestión en la que se debería trabajar para minimizar estos costes no productivos.

La optimización del agua de regadío no es sólo una cuestión de obras de modernización, sino que deben ser completadas por una profesionalización de la gestión del recurso. Es decir, el esfuerzo de modernizar regadíos no puede parar en la finalización de las obras hidráulicas, sino que deben proseguir con la profesionalización del sistema de riego, la apuesta continua y constante por la incorporación de las nuevas tecnologías para propiciar explotaciones competitivas y orientadas al mercado y, evidentemente, las acciones que fomenten el mantenimiento.

Al respecto de los proyectos que se tendrán que presentar una vez convocadas las ayudas, desde el COIAL recuerdan a las comunidades de regantes la importancia de cerciorarse de que los ingenieros agrónomos que les vayan a realizar los correspondientes proyectos cuentan con un adecuado seguro de responsabilidad civil. Quizás la forma más óptima de hacerlo es exigiendo el seguro que aporta el colegio junto con el visado del proyecto, ya que éste está diseñado "ad hoc" para cubrir la actividad profesional de los ingenieros agrónomos, lo que constituye una garantía y una tranquilidad para las juntas rectoras de las comunidades de regantes.

El COIAL muestra su disponibilidad a que los usuarios de los servicios profesionales de los ingenieros agrónomos para resolver cuantas dudas y preguntas tengan.