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El impulso cooperativo dispara las comunidades energéticas, 20 veces más en solo tres años

Las comunidades energéticas han experimentado un crecimiento exponencial en la Comunitat Valenciana, durante los últimos cuatro años, pasando de 7 proyectos con apoyo público en 2020 hasta alcanzar las 126 en 2023. Este incremento, que ha multiplicado casi por 20 la cifra inicial, ha venido impulsado principalmente desde el cooperativismo, que representa el 40 % de este tipo de entidades, algunas de las cuales tienen más de 100 años de historia. 

La Confederació de Cooperatives de la Comunitat Valenciana (CONCOVAL) ha destacado que estos datos, recogidos desde el Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial (IVACE), son un reflejo del trabajo que se viene realizando desde la red de Oficinas de Transformación Comunitaria (OTC), liderada por cooperativas y ayuntamientos, y que es la más grande de España, con diez puntos de atención.

El presidente de CONCOVAL, Emilio Sampedro, ha destacado la labor que se ha hecho desde el cooperativismo en este campo, que ha servido para impulsar un modelo energético que sigue creciendo, ya que en 2024 se registraron 179 nuevas solicitudes de las que cerca de un 17 % venían del ámbito cooperativo. “El cooperativismo valenciano es pionero en lo que son las comunidades energéticas, llevamos más de 100 años transformando la energía, apostando por las renovables y el desarrollo del territorio”, ha afirmado.

Un modelo de desarrollo territorial centenario 

La creación de comunidades energéticas es una manera de apostar por el desarrollo del territorio, sobre todo en áreas más despobladas, donde las cooperativas no solo suministran energía al territorio, sino que también aportan obra social al mismo, generando puestos de trabajo y evitando el abandono demográfico. 

En este sentido de los 126 proyectos de comunidades energéticas de 2023, la mayoría estaban asentadas en la provincia de Valencia (48 %), seguida de la de Castellón (29,8 %) y de la de Alicante (22,2 %). Valencia sigue liderando las solicitudes registradas en 2024, con un 65,4 %; seguida de Alicante con 20,7 % y de Castellón con 14 %.

La Comunitat Valenciana tiene una larga tradición en el cooperativismo energético, con cooperativas eléctricas centenarias en l’Horta Nord como Vinalesa, Meliana o Museros; en Alicante como Callosa de Segura, Albatera, Crevillente y Catral; y en Castellón El Serrallo.

Asimismo, en el área metropolitana de Valencia hay cooperativas en Castellar; en la Ribera hay en Guadassuar y Alginet; mientras que en la comarca de Los Serranos hay instalaciones en Chera y Sot de Chera. 

Asimismo, cuenta con cooperativas como AEIOLUZ, SAPIENS, ENERCOOP, COARVAL e INTERCOOP, que están siendo el motor dinamizador de proyectos en muchas poblaciones a lo largo de nuestro territorio, aportando su experiencia para consolidar proyectos energéticos que transformen la Comunitat. 

Rapidez de respuesta ante catástrofes como la dana

Las comunidades energéticas locales son un modelo de autosuficiencia energética que ha ayudado tradicionalmente a solventar problemas de electricidad en pequeñas poblaciones en las que no llegaban las grandes suministradoras y hoy en día sigue siendo un instrumento para generar y distribuir electricidad en lugares con riesgo de despoblación e incluso en las grandes ciudades.

En este sentido, entre los pueblos afectados por la dana, Guadassuar fue una de las primeras poblaciones en reestablecer el suministro eléctrico gracias a la cooperativa energética. Por su parte, la cooperativa eléctrica de Sot de Chera alquiló generadores gracias a los cuales la población pudo seguir teniendo luz, a pesar de que el temporal se llevó por delante todas las torres del tendido eléctrico y las casetas con todos los automatismos.