Cámaras e inteligencia artificial se alían con los servicios de emergencias para mejorar la lucha contra los incendios
La tecnología de videovigilancia, la inteligencia artificial y la coordinación con los profesionales de emergencias están adquiriendo un papel cada vez más relevante en la prevención y extinción de los incendios forestales en España. El objetivo ya no es únicamente detectar un incendio lo antes posible, sino integrar la información captada por las cámaras con los centros de coordinación y las plataformas de gestión de emergencias para facilitar una respuesta rápida sobre el terreno.
España afronta este año una de las temporadas de incendios más severas, con cerca de 200.000 hectáreas calcinadas, casi seis veces más que en el mismo periodo de 2025, según los datos aportados en la información. El país es además el Estado miembro de la Unión Europea con mayor superficie forestal afectada por el fuego en lo que va de año.
“En la lucha contra los incendios la verdadera diferencia no la marca solo detectar el fuego, sino conectar esa detección con quienes deciden y actúan sobre el terreno”, señala Rafael Jelambi, Inside Sales Account Manager de Axis Communications. A su juicio, para ello es necesario integrar la videovigilancia con los centros de coordinación, las plataformas de gestión y los protocolos de emergencia.
En la práctica, los sistemas permiten que una cámara que detecta humo o una anomalía térmica genere una alerta y transmita automáticamente información sobre su ubicación y contexto a las plataformas utilizadas por los equipos de extinción. De este modo, la detección se convierte en una herramienta operativa para la gestión de la emergencia.
Galicia integra las cámaras con el sistema de información geográfica
En Galicia, Axis ha implementado cerca de 160 cámaras en la Red de Videovigilancia Forestal, integradas directamente con XeoCode, el sistema de información geográfica utilizado por el Servicio de Prevención y Defensa contra los Incendios Forestales para gestionar alarmas, medios y personal a escala municipal, provincial y central.
Las cámaras están distribuidas en más de 90 puestos de vigilancia, con dos dispositivos por emplazamiento y una separación aproximada de 15 kilómetros entre puestos. Cada punto cuenta con una cámara domo con rotación de 360 grados y capacidad para completar un giro en aproximadamente un minuto, además de una cámara pedestal controlada por un operador para realizar un seguimiento más detallado.
La integración se realiza con el apoyo de Vexiza, empresa especializada en soluciones geoespaciales y partner de Axis. Su tecnología permite geolocalizar los focos de humo a partir de las imágenes, combinar los datos de videovigilancia con información cartográfica, meteorológica y de gestión de personal y centralizar estos recursos en un único visor.
“Cubrimos la emergencia en 360 grados: desde la prevención y la detección hasta la extinción y la recuperación posterior”, explica Alberto Cerrillo, CEO de Vexiza, quien destaca que el salto cualitativo se produce cuando la información captada por las cámaras se transforma en un flujo de trabajo en tiempo real.
Esta integración permite asignar medios, realizar el seguimiento de la emergencia y simular el comportamiento del fuego para ayudar a los operativos a determinar dónde actuar o si es necesario evacuar zonas pobladas.
Castilla y León y La Rioja refuerzan la cobertura
Axis y Vexiza también han participado en el despliegue de 150 cámaras en 75 puestos de vigilancia en Castilla y León, separados unos 25 kilómetros entre sí.
La ubicación de cada puesto se ha determinado mediante un análisis previo con Sistemas de Información Geográfica (GIS) para identificar las zonas visibles desde cada cámara y las áreas que quedan ocultas por el relieve. El objetivo es maximizar la cobertura del territorio forestal y mejorar la capacidad de detección.
La Rioja también ha comenzado a implantar un sistema de características similares.
Andalucía apuesta por el análisis predictivo
Andalucía ha incorporado igualmente cámaras inteligentes de Axis en torres de vigilancia forestal. Estos dispositivos incorporan sensores capaces de analizar variables como la humedad relativa, la temperatura ambiental y la acumulación de hojarasca seca, generando alertas preventivas.
El análisis de estas variables permite avanzar hacia modelos de detección y prevención predictiva, con alertas tempranas conectadas a los centros operativos provinciales del Plan INFOCA, estructura encargada de coordinar la respuesta ante los grandes incendios forestales en Andalucía.
La inteligencia artificial reduce los falsos positivos
Uno de los principales retos de los sistemas automatizados de videovigilancia forestal es evitar los falsos positivos. Elementos como las nubes, la niebla, el humo industrial o los reflejos del calor sobre determinadas superficies pueden ser interpretados erróneamente como señales de incendio.
Para reducir estas falsas alarmas, los modelos de inteligencia artificial se entrenan de manera continua con las imágenes captadas durante las rondas de 360 grados de las cámaras. El objetivo es mejorar progresivamente la identificación del humo real y depurar las alertas.
En el caso de Galicia, las cámaras pueden además orientarse automáticamente hacia zonas en las que se registran tormentas o descargas eléctricas, uno de los factores que pueden desencadenar incendios forestales, para anticipar posibles situaciones de riesgo incluso antes de detectar una columna de humo.
De este modo, la tecnología transforma las cámaras de vigilancia en sensores conectados a los sistemas de mando y coordinación de emergencias. Cuando se detecta una anomalía, la información puede trasladarse automáticamente a los responsables encargados de decidir dónde y cómo movilizar los recursos de extinción.