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Pobill Ecològics recibe un reconocimiento de la Guía Íber Oleum y el premio ESAO al mejor AOVE arbequina de la Comunitat Valenciana

Entre bancales de piedra seca, campos abiertos al viento y olivos que han acompañado durante generaciones la vida rural del norte de Castellón, el aceite sigue siendo mucho más que un producto gastronómico: es una forma de interpretar el territorio. Quizá por eso el reconocimiento recibido este año por Pobill Ecològics trasciende el ámbito de los premios. Su AOVE ecológico de variedad arbequina ha sido distinguido por la Guía Íber Oleum y ha obtenido el galardón ESAO al mejor arbequina de la Comunitat Valenciana, consolidándose como una de las referencias más destacadas de la cosecha.

La noticia sitúa además el foco sobre una variedad que, pese a haberse convertido en una de las más cultivadas y apreciadas del mundo por su calidad y regularidad, mantiene una estrecha vinculación con el arco mediterráneo. Originaria de la localidad leridana de Arbeca, la arbequina forma parte desde hace décadas del paisaje olivarero del norte de Castellón, donde ha encontrado unas condiciones singulares para expresar un perfil propio marcado por la influencia del mar, los suelos mediterráneos y la diversidad agrícola del Maestrat.

Frente a variedades más intensas o estructuradas, la arbequina destaca por su elegancia y capacidad de acompañar sin imponerse. Una cualidad que la ha convertido en una de las favoritas de cocineros y aficionados al aceite por su versatilidad gastronómica y su delicado equilibrio aromático.

El arbequina ecológico de Pobill Ecològics responde plenamente a esa filosofía. Presenta un frutado verde de intensidad media donde aparecen recuerdos de tomatera, hierba recién cortada, hoja de olivo, almendra, nuez y plátano verde. En boca ofrece una entrada dulce acompañada por un amargor moderado y un picante equilibrado que aportan complejidad sin eclipsar el carácter fresco y vegetal del conjunto.

Es un aceite especialmente indicado para una cocina basada en el producto: panes artesanos, pescados blancos, mariscos, arroces melosos, verduras de temporada, setas o carnes blancas encuentran aquí un aliado natural capaz de realzar sabores sin ocultarlos.

"El aceite lo regalamos. Lo que cobramos es el esfuerzo, la cultura y la historia de cada botella", resume David Taus, fundador de Pobill Ecològics.

El Maestrat como paisaje gastronómico

Más allá del reconocimiento al arbequina, el proyecto se ha consolidado como uno de los nombres que mejor representan la nueva generación de productores del Maestrat vinculados a la agricultura ecológica, la preservación del paisaje y la defensa de una gastronomía profundamente conectada con el territorio.

Pobill Ecològics forma parte además de OOVE Terres de Castelló, la nueva asociación creada para impulsar y dar visibilidad a los aceites de oliva virgen extra de la provincia a través de una mirada compartida basada en el origen, la calidad y la identidad gastronómica castellonense.

La historia del proyecto comenzó en 2012, cuando David Taus decidió hacerse cargo de las tierras familiares que hasta entonces habían trabajado su padre y su suegro. Aquellas parcelas agrícolas tradicionales se transformaron progresivamente en cultivo ecológico hasta alcanzar las cerca de 300 hectáreas que hoy se reparten entre Càlig, Traiguera, Cervera del Maestre, Vinaròs y Benicarló.

En 2015 nació oficialmente Pobill Ecològics, un nombre que recupera el apodo familiar paterno y bajo el que se elaboran monovarietales ecológicos de arbequina, farga, morruda y canetera, además de distintos coupages y propuestas innovadoras como caviar de AOVE o aceite microencapsulado en polvo.

Actualmente sus referencias están presentes tanto en mercados internacionales como Berlín, Londres u Holanda como en tiendas gourmet y restaurantes especializados de ciudades como Madrid, Barcelona o San Sebastián.

El aceite de los olivos milenarios

Si el arbequina premiado representa el presente del proyecto, el AOVE milenario de variedad farga encarna su dimensión más patrimonial.

Procede de olivos con más de mil años de antigüedad situados entre Càlig y Traiguera, dentro de uno de los paisajes agrícolas más antiguos y valiosos del Mediterráneo. Pobill Ecològics cultiva y cuida actualmente 128 ejemplares repartidos entre distintas fincas del Maestrat, todos ellos identificados y certificados individualmente.

De estos árboles nace un aceite amparado por la certificación de la Taula del Sénia, que garantiza la trazabilidad completa del producto desde la recolección temprana hasta el embotellado. La variedad farga, considerada una de las más antiguas del Mediterráneo, da lugar a un aceite suave, elegante y equilibrado, con una producción necesariamente limitada.

"Estos olivos saben más de nosotros que nosotros mismos", afirma Taus. "Cuando pruebas este aceite, estás degustando la cultura del Maestrat"

Porque en Pobill Ecològics el aceite no se entiende únicamente como un producto gastronómico. Es también una herramienta de continuidad rural, de recuperación del paisaje y de defensa de una agricultura capaz de mantener vivos los pueblos del interior castellonense.

En un momento en que el origen se ha convertido en uno de los grandes valores de la gastronomía contemporánea, proyectos como este recuerdan que algunos de los relatos más interesantes del Mediterráneo siguen escribiéndose entre olivos, piedra seca y pequeñas explotaciones familiares.