Miguel Barrachina pide eximir a las pequeñas explotaciones del registro digital de tratamientos fitosanitarios
El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, ha reclamado al ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, que el Gobierno de España impulse ante la Comisión Europea una modificación de la normativa para eximir a las pequeñas explotaciones agrarias de la obligación de registrar electrónicamente los tratamientos fitosanitarios.
En una carta remitida al ministro, Barrachina advierte de que el sector agrario atraviesa una situación especialmente complicada debido a la pérdida de rentabilidad, los bajos precios de las cosechas, el incremento de los costes de los insumos, los episodios climáticos extremos y el aumento de las plagas y enfermedades.
A estos factores se suman en la Comunitat Valenciana algunas dificultades estructurales, como el envejecimiento de la población agraria, el minifundismo y la brecha digital, que, según el conseller, dificultan especialmente la adaptación de las pequeñas explotaciones a nuevas obligaciones administrativas y tecnológicas.
En este contexto, Barrachina alerta del impacto que puede tener la obligación de realizar por vía digital la anotación de todos los tratamientos fitosanitarios a partir del 1 de enero de 2027.
El conseller considera que esta exigencia puede convertirse en “una importante barrera burocrática y tecnológica” para una parte significativa de los agricultores valencianos, especialmente teniendo en cuenta que la edad media de los titulares agrarios de la Comunitat Valenciana supera los 65 años y que muchas explotaciones presentan una reducida dimensión.
Exención para explotaciones de menos de 30 hectáreas
Por este motivo, Barrachina solicita al ministro que el Gobierno de España defienda ante la Comisión Europea una exención explícita del registro electrónico de los tratamientos fitosanitarios para las explotaciones de menor dimensión.
En concreto, plantea que esta exención se aplique, al menos, a los titulares de explotaciones de menos de 30 hectáreas o con menos de cinco hectáreas de regadío.
Además, reclama que para el resto de explotaciones la entrada en vigor de esta obligación se retrase hasta enero de 2028. El objetivo sería que las nuevas exigencias digitales puedan comenzar a aplicarse conjuntamente con el resto del cuaderno de explotación y que los agricultores dispongan de más tiempo para adaptarse.
Barrachina advierte de que mantener la entrada en vigor en 2027 puede “dificultar todavía más la continuidad de numerosas pequeñas explotaciones y contribuir al abandono de tierras agrícolas”.
El conseller ha defendido que las nuevas exigencias administrativas deben adaptarse a la realidad del sector agrario valenciano y ha reclamado al Ministerio que defienda ante las instituciones europeas una aplicación de la normativa “proporcionada y compatible con la continuidad de las pequeñas explotaciones agrícolas”.