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Alicante busca cultivos alternativos frente a la falta de agua y ensaya nuevas variedades de azufaifo y olivo

La Conselleria de Agricultura estudia nuevas alternativas para las explotaciones agrarias de Alicante mediante ensayos de variedades de azufaifo y olivo adaptadas a las condiciones de cultivo de la provincia. Los trabajos se desarrollan en la Estación Experimental Agraria (EEA) de Elche, dependiente del Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA), y buscan identificar materiales vegetales que ofrezcan buenos resultados productivos y de calidad en un territorio marcado por la escasez de agua y la salinidad de algunos recursos hídricos.

El director general de la Política Agraria Común (PAC), Ángel Marhuenda, ha visitado las instalaciones para conocer dos proyectos de experimentación agraria centrados en la adaptación de estos cultivos al entorno del Camp d’Elx.

"Conocer cómo responden los distintos cultivos a las condiciones de nuestro territorio es esencial para identificar nuevas oportunidades y ofrecer al sector agrario alternativas que se ajusten a las características de cada zona", ha señalado Marhuenda.

Diez variedades de azufaifo para diversificar los cultivos

Uno de los ensayos analiza diez variedades de azufaifo o jinjolero en una parcela de 1.700 metros cuadrados. Entre los materiales estudiados figuran variedades tradicionales de la zona, como ‘Mediano del Terreno’ y ‘Grande de Albatera’, junto a otras de origen internacional, como ‘Li’ y ‘Lang’.

Los investigadores evalúan la fenología, el crecimiento vegetativo y la productividad, además de las características de los frutos: tamaño, peso, contenido en sólidos solubles, acidez, coloración y textura. También realizan un seguimiento de las principales plagas y enfermedades, con especial atención a la mosca de la fruta, para determinar su incidencia sobre la cosecha y la calidad.

El azufaifo es una especie tradicional del arco mediterráneo que destaca por su rusticidad y tolerancia a la escasez hídrica, la salinidad y los suelos pobres y calizos. Estas características lo convierten en un cultivo de interés para las zonas semiáridas del sur de Alicante, aunque su viabilidad comercial depende de seleccionar las variedades con mejores resultados agronómicos y de calidad.

Marhuenda ha destacado que esta especie puede contribuir a diversificar la producción en zonas con limitaciones hídricas, si bien considera necesario evaluar su productividad y sus características antes de determinar las posibilidades de implantación.

Los resultados se trasladarán a los agricultores mediante jornadas técnicas, visitas demostrativas y actividades formativas organizadas por la Estación Experimental Agraria de Elche a través del Servicio de Transferencia de Tecnología.

Catorce variedades de olivo para el clima del Camp d’Elx

El segundo proyecto, desarrollado por la empresa familiar Almazara El Tendre, cuyos orígenes se remontan a 1839, estudia el comportamiento de catorce variedades de olivo en la misma estación experimental.

El ensayo reúne materiales procedentes de programas de mejora genética de la Universidad de Córdoba, variedades de referencia en sistemas superintensivos de otras zonas productoras y variedades autóctonas de la Comunitat Valenciana.

El objetivo es determinar cuáles se adaptan mejor a las condiciones del Camp d’Elx, caracterizadas por un clima semiárido y el uso de aguas de riego con elevada salinidad. Además de analizar el comportamiento agronómico, el proyecto estudia la viabilidad económica de las distintas variedades a partir de la producción obtenida y de la calidad del aceite.

La parcela cuenta con sensores de humedad del suelo y sistemas de monitorización que permiten seguir la respuesta de los árboles y optimizar el riego y la fertirrigación.

Según ha explicado Marhuenda, el proyecto recibe apoyo de la Conselleria de Agricultura a través de las ayudas destinadas a fomentar la innovación tecnológica mediante fincas y explotaciones colaboradoras.

El reto de encontrar alternativas rentables en Alicante

La investigación sobre el azufaifo y el olivar intensivo responde a la necesidad de ampliar las opciones productivas de los agricultores alicantinos ante las limitaciones de agua y las particularidades de sus suelos.

Mientras el azufaifo destaca por su rusticidad y su potencial para zonas semiáridas, el ensayo de olivo pretende comprobar si determinadas variedades pueden ofrecer resultados competitivos en sistemas intensivos y semiintensivos bajo las condiciones locales.

"El cultivo del olivar en sistemas intensivos y semiintensivos no está muy extendido en la Comunitat Valenciana, por lo que resulta interesante estudiar cómo se adaptan estas variedades a nuestras condiciones y qué posibilidades ofrecen para las explotaciones agrarias", ha afirmado el director general.

Los resultados de ambos proyectos permitirán disponer de información técnica para orientar las decisiones de los productores, aunque la rentabilidad de estas alternativas dependerá de los rendimientos obtenidos, la calidad comercial, las necesidades de agua y los costes de producción.